Toda idea tienes dos caras

Que difícil es decir “mmhh, esta idea…no funciona” o peor aun, que alguien te lo diga. Cuando una idea nace, la consideramos única, perfecta, necesaria para todos, pero esta idea tiene otra cara que no necesariamente es una “mala cara”, sino una “cara realista”.

Cuestiona tu idea: “¿tengo un objetivo definido?”, “¿tengo algo que me diferencie?”, “¿por qué me van preferir?”, “¿tengo dinero para hacerla crecer?”, “¿tengo las herramientas necesarias…?”. No pierdas la ilusión si hay muchos no como respuesta, todo lo contrario, esos no, son lo que te harán crecer.

El recibir asesoría externa (cuando decimos externa es de un especialista, muchas veces nuestros amigos y familiares emiten opiniones subjetivas que influencian nuestra idea) te permite ver otros puntos de vista de tu negocio, definir uno o varios objetivos, desarrollar un posicionamiento diferenciador y crear acciones y herramientas asertivas según tu presupuesto. Ofrécele una oportunidad a tu idea – negocio de crecer adecuadamente y para ello cuentas con nosotras.

Hablemos, te garantizamos que es mucho lo que puedes obtener.